jueves, 7 de abril de 2011

El famoso Gato de Schrödinger



Hace tiempo descubrí el famoso experimento mental del gato, pero curiosamente lo encontré bajo el contexto de que era una prueba irrefutable de las maravillas que la física moderna estaba descubriendo: la apertura de la ciencia a los misterios  casi mágicos de nuestra realidad.
Quizá lo entendí mal, o quizá los medios se dejan llevar por el sensacionalismo, (o todo lo contrario), pero después de investigar descubrí que tal experimento no es una prueba de la “magia” que se esconde detrás de la mecánica cuántica ni mucho menos. Simplemente es un planteamiento de un detractor de la teoría cuántica, para ilustrar lo absurdo o lo inútil que es tratar de compaginar el mundo subatómico con el universo macroscópico siguiendo de forma literal la “Interpretación de Copenhague”.
La traducción del artículo de Schrödinger de 1935 en la revista alemana Die Naturwissenschaften (Las Ciencias Naturales), donde hace mención al famoso experimento sería asi:
“…Pueden incluso plantearse casos bastante absurdos. Un gato está encerrado en una cámara de acero, junto con el siguiente aparato (que debe ser protegido frente a una posible injerencia por parte del gato): en un contador Geiger hay una minúscula cantidad de una sustancia radioactiva, tan pequeña que tal vez, en el transcurso de una hora, uno de los átomos se desintegre, pero también, con igual probabilidad, ninguno lo haga; si sucede, el tubo del contador Geiger se descarga y, a través de un relé, libera un martillo que rompe un pequeño frasco de acido cianhídrico. Si se deja este sistema aislado durante una hora, podríamos decir entonces que el gato seguirá vivo si ningún átomo se ha desintegrado. La función de onda de este sistema expresaría esto incluyendo el gato vivo y el gato muerto  mezclados o esparcidos a partes iguales…”

Debido a que no soy un físico experto, pido de favor si algún académico lee estas humildes líneas, escriba las correcciones pertinentes.
Haciendo un poco de historia, cuando los científicos estaban estudiando las partículas subatómicas, descubrieron que la materia llegaba a un punto que se hacía “borrosa”. Era imposible conocer con exactitud las características de éstas partículas en su estado natural. Para acercarse al problema surgieron dos puntos de vista:
Los “Realistas” o Relativistas (liderados por Einstein) decían que no teníamos los conocimientos ni la tecnología para medir esos factores nebulosos o borrosos, y que con el tiempo podría ser posible cuantificar y despejar la parte de la materia que se ve borrosa y quedaría todo claramente exacto y explicado tal y como la Teoría de la Relatividad mide los fenómenos macroscópicos.
Por otro lado, la “Interpretación de Copenhague”, (liderada por Heisenberg bajo la escuela de Bohr), decía que según sus cálculos y experimentos es imposible ir más allá de la cualidad borrosa de la materia, por lo tanto, esa parte borrosa es la materia en si, y que ya no había más por descubrir. Pero, ¿de qué manera se podía estudiar, medir y experimentar con esa materia borrosa? Los Físicos Cuánticos desarrollaron modelos matemáticos con base en las leyes probabilísticas de manera que esa materia borrosa se traducía en un modelo matemático (Estado Cuántico u onda de probabilidades) el cual se podía experimentar, estudiar y medir. Esto constituye la Teoría Cuántica.
Para ilustrar lo anterior, imaginemos a un electrón como una pelotita dando vueltas alrededor del núcleo de un átomo. El problema es que gira tan rápido que no se ve una pelotita dando vueltas, sino que debido a su velocidad solo se ve una “nube” alrededor del núcleo. Los Relativistas dirían que solo vemos la nube porque no tenemos la capacidad de ver a la pelotita dando vueltas, pero que con el tiempo desarrollaremos los medios para hacerlo. Los cuánticos por su parte, dirían que es imposible encontrar los medios para “ver” a la pelotita dando vueltas al núcleo, por lo tanto la nube completa es la pelotita y para estudiar sus características y comportamiento la nube se traduce a un modelo matemático.
Schrödinger, partidario del grupo de Einstein, propone el experimento del gato para ilustrar las diferencias entre estos puntos de vista:
Desde el punto de vista de los relativistas, el gato estará vivo o muerto independientemente del observador. Si se desintegra el átomo y se activa el dispositivo del veneno, el gato muere, y si ocurre lo contrario, el gato vive, y cuando se abre la caja simplemente se observará lo que sucedió. Pero mientras no se le mira, el gato no está en ningún estado “mágico” vivo-muerto.  Simplemente vivirá o morirá dependiendo de lo que le pase al átomo y al abrir la caja  se descubrirá que pasó.
Pero desde el punto de vista de los Cuánticos, al tener 50% de probabilidad que el gato esté vivo y 50% muerto, y no lo vemos porque la caja está cerrada, el gato se vuelve borroso (un estado vivo-muerto). Sólo cuando se abre la caja, el gato se colapsa en una u otra posibilidad. Y es ahí donde se ha dejado llevar la imaginación de todos, pues para los cuánticos, mientras no se mire, el gato estará en un estado donde se cumplen ambas características vivo-muerto al mismo tiempo. ¿Cómo será ese estado mágico del gato borroso? ¿Qué siente el gato? ¿Qué pasa si en vez de gato metemos a una persona? ¿Qué sentirá? ¿Qué verá? ¿Sucederán ambas cosas en Universos Paralelos en los que en uno vive y en otro muere? ¿La información del gato se filtra a través de la caja al entorno gracias a la Decoherencia???
Como vemos con éstas preguntas, nos hemos olvidado que el estado aparentemente “mágico” del gato vivo-muerto al mismo tiempo, es sólo una interpretación matemática, mas no es un estado “real” del gato. Un simple intercambio de puntos de vista, que ha dado a las más grandes y peregrinas interpretaciones.
Sin embargo, hay datos curiosos que nos hacen ver que la realidad es más extraña que la ficción:  Los “Realistas” parecen lógicos, pues explican las cosas tal y como las vemos, y si le sumamos que eran liderados por Einstein, que mejor garantía de que están en lo cierto. Los de la Interpretación de Copenhague parecen soñadores que creen en la magia y cosas extrañas, como que una partícula puede estar en dos lugares al mismo tiempo, universos paralelos y cosas extraordinarias. Sin embargo éstos últimos, contrario a lo que se podría pensar, vienen de una de las escuelas o sistemas de pensamiento más cerrados de la ciencia: Niels Bohr, decía que “… únicamente lo que se puede medir es ciencia, y lo que no se puede medir son solo fantasías y no tienen caso hablar de ellas”. Bajo este precepto está basado la Interpretación de Copenhague, puesto que  Heisenberg únicamente mediante mediciones concretas descubrió su famoso Principio de Incertidumbre.
Y para más curioso, gracias a los modelos matemáticos y leyes probabilísticas de la Física Cuántica, los científicos están encontrando que la Interpretación de Copenhague tiene razón en un sinfín de investigaciones, comprobaciones y experimentos, teniendo muchos de ellos ya una aplicación real en aparatos y dispositivos tecnológicos. Entonces… ¿quién tiene la verdad, los “soñadores” o los “realistas”?
Muchos dicen que es muy temprano para decir cuál de los dos puntos de vista gana, incluso cada año nacen nuevas teorías que tratan de explicar el extraño, elusivo y borroso mundo de las partículas sub atómicas. Como suele hacer el tiempo, quizá dentro de mucho descubramos que ninguna de las dos era cierta, o que las dos lo eran o que ninguna aplicaba para descifrar el misterio, sino más bien todo lo contrario, pero no podemos negar que el viaje para descubrirlo será fascinante!



lunes, 21 de marzo de 2011

Chistes de físicos



¿Porqué los físicos cuánticos no pueden hacer el amor? Porque cuando encuentran el momento, no encuentran la posición.

¿Qué ruido hacen dos electrones cuando chocan?
¡PLANCK!
¿Qué ruido hace un electrón cuando eructa? BOHR!!

¿Qué es un oso polar?
Es un oso rectangular después de un cambio de coordenadas!

Profesor: a ver, dígame usted una forma de comprobar el Efecto Doppler usando la luz en vez del sonido.
Alumno: mmm… de noche, las luces de los coches se ven blancas cuando vienen y rojas cuando se van.

Jesús a sus discípulos: "En verdad os digo: y= x²+3x+4 !!!!"
 Los discípulos empiezan a hablar entre sí hasta que Pedro se dirige a Jesús y muy apesadumbrado le dice:
-Maestro no entendemos....
-Tranquilos, es una parábola!!!!

-Oye y tu por que estudias fisica?
-Por que el físico es lo importante.

¿Quién es la mujer con el mejor físico del mundo???
La esposa de Einstein

Un estudiante de física de EEUU reconoce a Einstein en un tren. Se acerca y le pregunta "Sr Einstein, disculpe... sabe si Nueva York parará cerca de este tren?

¿Cuántos físicos teóricos hacen falta para cambiar una bombilla?
DOS. Uno para sujetar la bombilla y otro para rotar el universo.

¿que le dice un imán a otro para ligar?
Por detrás me pareciste repulsiva, pero ahora que te veo de frente... siento atracción.

Un granjero tiene problemas porque sus gallinas no ponen huevos, y llama a un físico para que le ayude. Después de un rato, el físico le dice: Ya tengo la solución, pero solo funciona con gallinas esféricas en el vacío.

Un cantinero descubre que un físico cuántico llega todos los días a su bar, pide dos bebidas y se sienta el solo en una mesa con dos bancos. Al preguntarle porqué hace eso, el físico le responde: La física cuántica nos dice que existe la probabilidad de que este banco se convierta en una bella mujer que se enamore de mi. El cantinero le dice: Pero hombre! Si hay tantas mujeres bellas por ahí, porqué no conquistas una? Y el físico le contesta: ¿Pero que probabilidad hay de ello?

Llega un neutrón a un bar y pide una bebida, y el cantinero le dice: Para ti sin carga…

¿Porque la gallina cruzó la cinta de Moebius? Para pasar al mismo lado.

Para más como estos, favor de ver la serie de TV The Big Bang Theory...






martes, 1 de marzo de 2011

Adivinadores de la suerte: Fraude o realidad?



Adivinadores de la suerte: Fraude o realidad?

Recuerdo que de niño, me gustaba que mi abuelita sacara su vieja baraja de cartas españolas y me leyera la suerte. Era muy divertido desde el ritual en que se le solicita a las cartas la lectura del futuro, hasta el ceremonial acomodo en la mesa de las mismas develando sus secretos envuelto en un aire místico y misterioso.
La lectura del futuro y la adivinación de la suerte por medio de métodos arcanos y místicos siempre ha sido objeto de controversia. Los detractores afirman que son fraudes muy elaborados de personas que tienen la habilidad de envolver al consultante en técnicas ingeniosas para sacarle información y al mismo tiempo hacerle creer que todo es verdad a cambio de dinero. Las personas que creen y consultan dichos adivinadores usualmente se les tacha de almas inocentes que se dejan envolver por timadores. Yo en lo personal pensaba de la misma forma, hasta que tuve una interesante experiencia que me hizo reflexionar sobre el asunto.
Por azares del destino, acompañé a una persona a una lectura que realizaba una adivinadora ampliamente recomendada por sus acertadas predicciones. Cuando mi acompañante terminó su lectura en privado y nos disponíamos a partir, la adivinadora me ofreció una lectura. Al principio dudé pero (lo confieso) me venció la curiosidad y accedí lleno de escepticismo al mismo tiempo. Con tan solo decirle mi nombre y mi fecha de nacimiento como única información, me hizo interesantes predicciones, de las cuales 4 me llamaron especialmente la atención: Me dijo que en el año que entonces comenzaba, ella “veía dinero venir hacia mi”. También predijo que conocería a una mujer de tez blanca con la cual iniciaría una relación, pero que no duraría a causa de una mujer morena, con la cual yo sería feliz y formaría una relación sana y duradera. También predijo que compraría una casa nueva y que viajaría al extranjero. Demasiadas buenas noticias!, pensé para mis adentros, y continué con mi vida sin más sobresaltos. Un par de meses después, en el cine me encontré con un Ingeniero que hacía varios años que no veía, y me ofreció participar en un proyecto. Accedí trabajar con él y al terminal dicho proyecto, mis ganancias fueron generosas, mucho más del dinero que yo solía ganar de forma habitual. “Interesante” me dije recordando la profecía. Al mismo tiempo, al comprar un seguro para mi auto, la vendedora resultó ser una encantadora chica de tez blanca, quien ampliamente manifestó su interés en mi.  Después de frecuentar su oficina buscando mil pretextos para verla e iniciar una relación que a todas luces se anunciaba, me enamoré de una chica de tez más morena que la anterior, abandonando a la vendedora de seguros e iniciando una relación que hasta hoy me llena y me hace muy feliz. “Más que interesante” me dije recordando la profecía. Pero cuando definitivamente supe que algo pasaba, fue cuando se cumplió otra profecía más: Mi hermano fue asignado en su trabajo a la ciudad de Paris, Francia. Una vez allí, el me invitó a pasar unos días con él.
Definitivamente esta serie de “coincidencias” me puso en guardia. No podía evitarlo. Lo estuve analizando por días y solo había una conclusión (descabellada por cierto) para explicar dicho fenómeno: La adivinadora realmente “vió” el futuro. No había duda. ¿De qué otra manera pudo saber lo que pasaría cuando en la entrevista  la única información que le di fue mi nombre y la fecha de mi nacimiento? Muchos afirmarán que me sugestioné de las predicciones y que yo mismo provoqué los sucesos. Pero, ¿Cómo iba yo a saber que ese día en el cine iba a estar el mencionado Ingeniero? ¿Cómo iba yo a saber que comprando un seguro la chica iba a ser encantadora (de tez blanca) y que mostrara interés en mi? ¿Cómo podría saber que iba a conocer en el trabajo a la chica morena con quien tengo una hermosa relación? ¿Todo eso fue provocado por mi? Y aún más: cuando la adivinadora predijo el viaje al extranjero, mi hermano estaba muy estable en su trabajo. Fue meses después que tuvo que cambiarlo y fue en la nueva empresa cuando lo mandan a Paris y meses después me hace la invitación….  Definitivamente no hay manera de que la adivinadora “supiera” con tan escasa información, de todas las personas y sucesos que darían lugar a sus predicciones. Así que una de dos: o fueron meras coincidencias (muy aparatosas por cierto), o realmente la adivinadora “vió” el futuro.  Muy interesante.
Si escogemos la posibilidad de que fueron meras coincidencias, sonreiremos a nuestros adentros por lo engañosamente fantástico que puede ser la realidad, y continuaremos con nuestras vidas.
Pero si escogemos la posibilidad de que realmente la adivinadora “vió” el futuro, podemos explorar situaciones interesantes:

El álbum familiar de un desconocido.

Si partimos de la idea de que el adivinador “ve” el futuro. ¿Qué es lo que ve? ¿De qué manera lo ve? ¿Ve tan solo una escena o también las sensaciones o sentimientos? ¿Ve energías? ¿De qué manera interpreta lo que ve? La profecía fallida que me dio la adivinadora quizá nos de una pista: Ella predijo que compraría una casa nueva, lo cual nunca sucedió. Sin embargo, si sucedió un hecho importante durante ese año de predicciones cumplidas: mi familia y yo remodelamos la casa en la que vivimos: cambiamos la vieja alfombra por un piso de madera, y cambiamos el aburrido color blanco de los muros por pintura de vivos colores “estilo mexicano”. Fue un cambio radical y le dio un ambiente completamente diferente al que estábamos acostumbrados después de 10 años. Los que han cambiado el piso de su casa viviendo al mismo tiempo en ella saben que es una locura: consiste en empacar y preparar todo para una mudanza, pero ésta es  efectuada en el mismo lugar. Cuando terminamos el arduo trabajo de restauración, la casa parecía completamente nueva. ¿Es posible entonces que la adivinadora haya visto la escena de las cajas y los muebles en cuartos vacíos y recién pintados, interpretándolo como  si hubiéramos comprado una casa nueva? ¿Se confundió pensando que la casa era nueva y no una remodelación y así pasó el mensaje?  Imaginemos que encontramos en una venta de garaje un álbum fotográfico de alguien que no conocemos. Si vemos las imágenes de eventos que son desconocidos para nosotros, interpretaremos las escenas que vemos quizá de una forma muy errónea a la realidad. Si vemos una pareja feliz en el mar, quizá sean unos amigos en un viaje de fin de cursos, unos novios en su luna de miel, o unos hermanos de vacaciones. Si los adivinadores “ven” escenas de gente desconocida para ellos, el mensaje dependerá de cómo interprete el adivinador la escena que ve. Si ve a una persona llorando por el fallecimiento de alguien, podría profetizar el fin de un familiar, cuando en realidad era una obra de teatro o fue el perro de la familia quien murió. Es por eso que no podemos tomar al pie de la letra lo que el adivinador nos predice, ya que está sujeto a la forma en que “ve” el suceso y a su interpretación del mensaje.

Cuidado con el florero.

“Cuidado con el florero”, le dice el Oráculo a Neo en la película Matrix.
“¿Cuál florero?” pregunta Neo, y al voltearse, tira al suelo un florero que había en la mesa haciéndose añicos.
“Ese florero”- dice el Oráculo, y afirma: -“no te preocupes por el florero, uno de mis alumnos lo reparará. Lo que te hará romperte la cabeza después es: ¿el florero se hubiera caído si yo no hubiera dicho nada?”
Mucha gente que cree en los adivinadores, piensa que las predicciones hechas por los mismos son inevitables, que son hechos que no se pueden cambiar, y se obsesionan con ellas. Muchos llegan a obsesionarse tanto que cometen locuras, razón por la cual no es recomendable consultarlos si se está en una situación emocional difícil. Pero la pregunta es: ¿realmente lo que ellos dicen es inevitable?
Si tomamos el ejemplo de la predicción “veo dinero que viene hacia ti este año” y después me encuentro con el Ingeniero que me ofrece un excelente trabajo. La pregunta sería: ¿La adivinadora provocó dicho encuentro al decir que venía dinero hacia mi? ¿Al decir su predicción era inevitable el encuentro con el empleador y realizar el trabajo que me generó la ganancia extraordinaria? ¿Quedé irremediablemente ligado a ese suceso en el momento en que ella hizo la predicción y nada pudo evitarlo? Quizá podría tener sentido: ella lo vió y sucedió, entonces cuando los adivinadores predicen algo, esto sucede. Es inevitable. El florero cae porque la adivinadora vió el futuro. Pero…. ¿y si yo me hubiera negado a trabajar con el Ingeniero?

El poder de elegir.

El hecho de averiguar si es posible no cumplir una predicción de forma consciente, y saber si las predicciones hechas por un adivinador son absolutamente inevitables o no, dependería de tomar conciencia de que una predicción está a punto de suceder, y TOMAR LA DECISIÓN CONTRARIA.  En el caso del Ingeniero es imposible, ya que accedí a trabajar con él y al final me pagó una buena cantidad que cumplió la profecía.
Sin embargo, en la cuarta y última profecía si pude hacerlo: La adivinadora me dijo “veo viajes al extranjero”, y muchos meses después mi hermano es trasladado en su trabajo a Paris y me hace la invitación a acompañarlo. Debo confesar que la decisión no fue en su momento consciente: tenía la posibilidad de comprarme un auto nuevo o de viajar a Paris con mi hermano. Por cuestión de gustos (quizá la mayoría hubiera escogido el viaje), al fin como soy amante de los autos decidí estrenar y decliné la oferta del viaje a Paris, quedando la profecía inconclusa. ¿Es posible entonces que las profecías no son inevitables y absolutas? ¿Es entonces que al final de cuentas cada uno de nosotros tenemos el control y TENEMOS LA POSIBLIDAD DE ELEGIR Y DE TOMAR DECISIONES? ¿Es entonces posible cambiar el futuro de esta manera?  Si entonces tenemos la opción de elegir lo que queremos, entonces ¿Qué ven los adivinadores? ¿Sólo ven posibilidades?
“Difícil de ver el futuro es, en constante cambió está” dice Yoda, el Maestro Jedi de la Guerra de las Galaxias. Eso significa entonces que el futuro tiene millones de posibilidades que responden a las causas que nosotros hacemos en nuestro presente, y los adivinadores quizá  ven los sucesos que tienen “más posibilidades” de hacerse realidad debido a las causas que nuestra vida lleva en determinado momento, pero al ser sólo “posibilidades”, entonces no son inevitables y absolutas, sino que al final de cuentas debemos tomar una decisión para que suceda una cosa u otra, es decir, finalmente TENEMOS EL CONTROL de cambiar nuestro destino. Si nos obsesionamos con una predicción, quizá inconscientemente continuamos contribuyendo con las causas que finalmente provocarán que la profecía se cumpla, pero si somos conscientes, podremos modificar las causas para obtener un efecto diferente.

Viaje a Paris a través de un mundo paralelo.

Tiempo después, al escuchar a los físicos cuánticos hablar de infinitas posibilidades y que el observador contribuye a que la realidad “se colapse” en una de ellas, recordé mis reflexiones acerca de las predicciones.
La materia a nivel cuántico se comporta de forma “borrosa”, es decir, es imposible deducir si una partícula está aquí, o allá. Incluso la materia, antes pensada como una partícula sólida, ahora sabemos que se comporta también como una onda de probabilidades. En la física cuántica sólo podemos hablar de “posibilidades” (ya sean infinitas o finitas según el sistema). Cuando el observador se “acerca” a una de ellas, la onda de probabilidad “se colapsa” en una sola opción. Sin embargo, cuando la materia se comporta como una onda de probabilidades puede deducirse que todas las posibilidades están sucediendo al mismo tiempo. Cuando los físicos comienzan a batallar con estos nuevos conceptos, surge una idea antes descabellada: “Los Universos Paralelos”. Si una partícula tiene infinitas posibilidades de estar en un lugar u otro, y cada una de esas posibilidades “existe” al mismo tiempo, pero el observador sólo tiene la posibilidad de ver una de ellas, ¿en dónde suceden las otras? ¿Al colapsarse una sola opción las demás desaparecen?
Los físicos han empezado a imaginar que cada opción o cada posibilidad tiene un estado de existencia “diferente” pero que existen al mismo tiempo y en el mismo lugar. Esto llevado a los objetos macroscópicos como nosotros, significaría que las millones de posibilidades infinitas “suceden” al mismo tiempo y en el mismo lugar en diferentes planos de existencia. En base a esto, la ciencia ficción imagina que cada vez que existe un momento en nuestra vida en los que hay que decidir por una u otra opción, cada opción se colapsa o toma forma al mismo tiempo en diferentes planos de existencia conformando universos paralelos. Es decir, si yo voy a un restaurante y debo decidir por comer pescado o pollo, en ese momento se generan dos universos paralelos, en donde las dos posibilidades se manifiestan al mismo tiempo, pero en diferentes planos de existencia: Ahora existirán dos “yo”: en un Universo como pescado, y en otro como pollo. Y cada Universo seguirá existiendo de forma independiente, pero en el mismo espacio-tiempo. Eso significaría que en el momento en que debo decidir si voy a Paris o compro un auto, se generan dos existencias paralelas: en una compro un auto y en otra voy a Paris.
¿Qué es lo que vió entonces la adivinadora? ¿Vió el Universo paralelo o sólo la posibilidad? ¿Si ve una escena entonces es inevitable que suceda, pero si yo decido lo contrario “abro” un universo paralelo alternativo a la predicción? Si esto es así, ¿Al abrir un Universo paralelo soy yo el que estoy escribiendo esto o soy una posibilidad alterna? ¿Cuál es mi yo original y donde queda? ¿Dónde queda la “conciencia original”?  
Como siempre digo en este blog, creo que aunque seamos escépticos, siempre es más enriquecedor e interesante explorar diferentes posibilidades, que simplemente afirmar “Los adivinadores no existen y sólo son fraudes” y seguir con nuestro camino….

martes, 1 de febrero de 2011

Apariciones Marianas… Realidad o ficción?


Como es tradición a principio de año, visitamos el Templo de Nuestra Señora de Guadalupe en la Ciudad de México, uno de los centros de peregrinación más importantes del mundo (algunos afirman que es el Segundo en cantidad de peregrinos después del Templo de San Pedro en Roma). Observando de cerca la venerada pintura, y percibiendo esa extraña energía que la rodea, no puede uno evitar preguntarse: ¿En verdad estamos ante una pintura sobrenatural que prueba la existencia de esa “otra” realidad divina? ¿o los millones de peregrinos y milagros son un engaño?

La historia cuenta que en los primeros días de diciembre de 1531, un campesino hacía su habitual caminata a la Cd de México en solitario, y al pasar por el Cerro del Tepeyac, se le apareció una “niña” con vestiduras luminosas, quien le pidió al campesino que comunicara al Obispo de la Nueva España, que edificara un templo en su honor en ese lugar. Como el campesino no obedeció a la primera, la Niña se le apareció repetidamente en el mismo lugar cada que el indio pasaba. Como el indio empezó a sentir miedo (hasta evitaba pasar por el lugar), terminó por confesar al obispo de tan extraña petición y éste (quizá por quitárselo de encima) le pidió una prueba de la aparición. Fue el 12 de diciembre cuando, al pedirle a la niña la prueba solicitada, ésta le pidió que en su manta que el indio usaba por ropas, le llevara al Obispo un ramo de rosas de castilla. El indio envolvió las rosas en su manta y al desenvolverlo frente al Obispo, éste casi se cae de la impresión: no tanto porque no era temporada de las rosas referidas, sino porque al caer éstas, dejaron al descubierto la pintura con la imagen de la Niña impresa en la manta, siendo ésta la que se encuentra en el altar mayor del templo donde hoy se venera. 

Los detractores de la santa aparición alegan que fue una “movida” de la Iglesia Católica para terminar de evangelizar a los indios que se negaban a abrazar dicha fé. No es un secreto que la venerada imagen y el milagro de su historia fueron determinantes para dicho fin.  Si el milagro de la Madre de México fue un engaño concebido desde el Vaticano, a la Iglesia le salió el plan estupendamente, ya que proclamar a los cuatro vientos su aparición, fue el punto final de la lucha de evangelización y el motivo definitivo para que toda una nación abrazara la religión Católica. Analizando el asunto racionalmente, estos hechos históricos son suficientes para desacreditar a la Sagrada Imagen, ver con compasión a todos aquellos que veneran un engaño y seguir nuestro camino. Pero, ¿existe una mínima posibilidad de que sea cierto? Explorémosla…

Recordemos que nuestra realidad es mucho más grande, más compleja y más misteriosa de lo que nuestra conciencia limitada nos permite ver.  Afirmar que es cierto o negarlo no nos sirve. Recordemos que nuestro mundo está compuesto por millones de posibilidades infinitas, de las cuales solo vemos una muy diminuta porción. La mayoría de esas posibilidades infinitas nos son ajenas en nuestro actual estado de complejidad. Es por ello que es más interesante explorar otras posibilidades a sentarme y limitarme a decir “si es cierto” o simplemente “no existe, es un engaño”.
 
Dejando de lado los cuantiosos milagros que la imagen tiene en su historial, y de los cuales es arriesgado aventurarnos, vamos a explorar posibilidades más mundanas.

En los años ochentas, aparece un libro titulado “El Misterio de la Virgen de Guadalupe” donde su autor, el español Juan José Benítez, narra como unos científicos especializados en óptica y fotografía descubren ciertas figuras reflejadas en los ojos de la Virgen: Un hombre barbudo junto a otras personas comparten una escena, la cual se presume que fue escenificada frente a la Virgen al grado de quedar “impresas” en la pintura. Para eliminar el argumento del azar de “alguien que ve figuras en las nubes”, dicha escena se repite en ambos ojos y presentando un conocido efecto óptico llamado “triple imagen de Purkinje-Sanson”, consistente en un triple reflejo localizado en cualquier ojo vivo, debido a que las caras de la córnea y cristalino actúan como espejos convexos. Cabe mencionar que dicho efecto óptico fue descubierto por los mencionados médicos un par de siglos después de que fuera hecha la pintura divina. ¿Será que el pintor anónimo se molestó en hacer este detalle con conocimientos muy avanzados en su época?

Otro estudio revela que varios objetos fueron pintados después (el ángel, la luna y las estrellas del manto), pero la imagen original, no presenta los trazos que todo pintor deja al cubrir una superficie con color. Simplemente la imagen de la Señora fue “impresa” de una sola vez.
 
Muchos detractores de éstos y otros estudios (incluyendo los que indican que algunos colores de la pintura original son de origen desconocido), indican que la misma Iglesia está detrás de los mismos para darle credibilidad, sin embargo los detractores se olvidan que JJ Benítez, es un periodista perseguido por la Iglesia, tachado de blasfemo, anticristo y excomulgado. Si la Iglesia hubiera financiado esos estudios, ¿habrían escogido a Benítez como la persona ideal para divulgarlos masivamente, cuando es un personaje non-grato para la misma?

El hecho de que la aparición de la Virgen haya sido el motivo para terminar de evangelizar a todo un pueblo, no es determinante de que sea un engaño. De todos es sabido que la Iglesia católica se ha valido en todo el mundo de “absorber” un sinfín de tradiciones, mitos y creencias, “traduciéndolos” al lenguaje Católico para que las personas que practican dichos mitos y tradiciones se conviertan a dicha Fé. ( tenemos como ejemplo las tradiciones Navideñas).  La Iglesia encontró que es más fácil absorber dichas creencias arraigadas en los Pueblos que eliminarlas, facilitando así el proceso de evangelización.

¿Es posible entonces que la Guadalupana haya sido una figura prehispánica venerada de forma importante, que al ser  “absorbida” o “traducida” a la fé Católica haya resultado con la conversión de la Nación? En los libros y crónicas prehispánicas se ha llegado a afirmar (extrañamente de forma muy superficial) que el Cerro del Tepeyac, escenario de las apariciones contadas por la Iglesia, era ya un punto de veneración y peregrinación por parte de los naturales antes de la conquista, donde se veneraba a una deidad femenina. ¿Cuál era el motivo de dicha veneración? No lo sabemos con certeza, sin embargo, esta afirmación abre una interesante posibilidad: Que la Virgen de Guadalupe sea una entidad que “existe” independientemente de la Iglesia. Y si a esas vamos, me atrevo a ir más allá: ¿Abre la posibilidad de que entonces sus apariciones realmente hayan sucedido?

Explorar la posibilidad de las apariciones, estamos metiéndonos en terreno arriesgado. Lo sobrenatural ya no es terreno racional. Pero, ¿es posible adentrarnos en dichos menesteres de la mano objetiva? Intentémoslo:

Si queremos aceptar la posibilidad de que las apariciones puedan darse por ciertas, necesitamos pruebas… A excepción de la pintura Guadalupana, no existen. Desafortunadamente solo podemos echar mano de testimonios confiables. Pero… ¿dónde hay alguien que tenga dichos testimonios? Quizá sea imposible, pero analicemos un par de casos que nos podrían ayudar:

Mi madre nos cuenta que cuando tenía diez años, una noche oyó discutir a su mamá con su padrastro. Ella, desconsolada por la escena, salió al patio de su pobre vivienda, y descubrió encaramada en las ramas de un árbol, a un personaje luminoso que ella identificó como la Virgen del Rosario, imagen que ella solía visitar en una Iglesia cercana. La Virgen le indicó que se acercara, pero mi madre tuvo tanto miedo que solo acertó a esconderse detrás de unos lavaderos de piedra, hasta que la Señora desapareció.

Independientemente de que dicho testimonio solo es válido para mi (¿quien no le cree a su propia Madre)?, podríamos alegar que se trató de una broma de la propia imaginación de una niña pequeña apesadumbrada por la mala calidad de vida que su madre y su padrastro le daban…. ¿o no?


Si un testimonio de una niña pequeña no es válido “racionalmente”, qué decir del siguiente caso: Las apariciones de la Virgen de Fátima. Esta vez fueron 3 los niños pastores que en 1917 en un poblado de Portugal fueron testigos de las apariciones de una entidad que ellos identificaron como la Santísima Virgen. Al contrario del relato de mi madre, ellos se acercaron y la aparición les reveló varios “secretos”, visiones y profecías. Fueron varios los encuentros con la Virgen, y como la gente adulta y racional no solemos dar crédito a la imaginación de los chicos, todos pidieron una prueba a los pastorcitos, quienes a su vez se la solicitaron a la Entidad que se les presentaba, la cual les dio fecha y lugar para dicho milagro. Es aquí donde el caso se vuelve valioso: enterados por las apariciones y la promesa de la prueba, miles de peregrinos se acercaron al lugar en la fecha señalada, algunos dicen que fueron cerca de 70mil. Pero lo valioso del caso es que el grupo no solo estaba compuesto de “fanáticos religiosos exaltados y dispuestos a creer cualquier cosa”, sino también estaba compuesto de escépticos, curiosos, artistas, escritores y periodistas de la época alertados por dichas noticias.  Y ante todos ellos el milagro sucedió: Nadie vió a la Señora con la que hablaban los niños, pero de pronto todo el cielo cubierto por nubes de lluvia se abrió, y el sol empezó a bailar en el firmamento. Incluso el fenómeno pudo observarse lejos del lugar donde la gente estaba congregada. Los mismos periodistas (escépticos a pesar de lo que vieron), se dieron a la tarea de investigar con los astrónomos de la época que había sucedido ese día, donde (obviamente) se encontraron con que el sol no se había movido de su lugar. ¿Entonces, que fue lo que vieron?

Si la cantidad y la calidad de los testigos del “Milagro del Sol” no son suficientes para sembrar la posibilidad (a pesar de lo contrario a la razón) de que en realidad sucedieron cosas extrañas en Portugal, no veo que otra cosa podría. Lo interesante es: ¿Porqué la ciencia no lo tiene como un suceso válido? ¿Porqué “oficialmente” sólo la Iglesia lo acepta como algo que realmente sucedió cuando un avistamiento de ese tamaño bastaría como prueba mundial de la existencia de otras realidades?


Quizá ahí está el punto: Al momento de que la Iglesia Católica lo “abraza”, automáticamente es un fenómeno “propiedad de Dios” y es automáticamente aceptado por el mundo católico y rechazado por la comunidad científica, y el mundo “racional”. ¿Porqué nadie cuestiona estos rechazos y aceptaciones? ¿Será que un fenómeno de tal magnitud tendría una consecuencia sin precedentes en la historia y por eso todos aceptan su “papel” de aceptar por fé y rechazar por raciocinio?


Pero, ¿y si dichos fenómenos existieran “independientemente” de la Iglesia?

Si nosotros en la actualidad vemos un disco luminoso bailando en el cielo, pensaremos que se trata de cualquier cosa menos de un milagro divino, desde naves extraterrestres hasta misiles nucleares de Irán o del país villano en turno. ¿Qué pasó entonces en Fátima? Cuando mi mamá ve a un ser luminoso piensa que es la Virgen del Rosario, imagen a la cual está habituada…Cuando los pastorcillos portugueses se les presenta una entidad luminosa, vestida con ropas blancas, una especie de corona con luces y una esfera luminosa en las manos (que después identificaban como el Sagrado Corazón), ¿que podrían pensar en esa época? Se dice incluso que el Sacerdote de la Comunidad donde residían los pastores, afirmaba que dichas apariciones tenían carácter demoniaco y que no era la Virgen quien les hablaba. ¿Porqué entonces la Iglesia se empeñó en afirmar que era la Virgen? ¿Será que en Portugal en 1917 se manifestó una realidad sin precedentes en la Historia moderna de la Humanidad y la Iglesia se apresuró a “absorberla” para no perder terreno en su influencia? ¿Es posible entonces que si la Iglesia no absorbiera estos fenómenos daría oportunidad a ser aceptados por la comunidad científica? ¿Es por ello que la Iglesia se apresura a “absorberlos” como parte del Panteón Católico para no perder terreno? ¿Será entonces que algo similar sucedió con la Virgen de Guadalupe en México, en donde la Entidad realmente se apareció al pastor mexicano? ¿Dicha Entidad que se apareció “sabía” de la importancia de su intervención? ¿O fue una casualidad aprovechada por la Iglesia para sus planes?

Finalmente, si exploramos la posibilidad de que no sean invento de la Iglesia y exploramos la posibilidad de su existencia, nos quedan preguntas muy interesantes: ¿Qué son éstas entidades? ¿Cuál es su propósito? ¿De dónde vienen? ¿Qué será lo que en realidad dijeron a los testigos?

Definitivamente creo que es más interesante y enriquecedor explorar diversas posibilidades, que afirmar categóricamente que todo es un engaño y que no existen, o en su defecto afirmar ciegamente por fe lo contrario. Recordemos que afirmar o negar no nos sirve. Las cosas son como una moneda, tienen dos caras opuestas, y si miramos una de ellas no estamos viendo la realidad completa en si. Sólo si damos valor a ambas podremos ver que cada una tiene posibilidades de ser  cierta.

Sea cual sea lo que pensemos, sea lo que haya sucedido en 1531, definitivamente dota de un nuevo matiz al paseo por el Cerro del Tepeyac, ya que existe la posibilidad de que estemos caminando en el escenario que ha sido testigo de la presencia de otra realidad…






















miércoles, 1 de diciembre de 2010

Porqué no creo en las Almas Gemelas?


Yo creo en la posibilidad de que el sexo y el amor de pareja sea solo una ilusión  resultante del conflicto animal–conciencia en que el ser humano está sumergido. Me explico: Yo considero al ser humano como un animal el cual, ya sea por naturaleza evolutiva o por origen divino,  se le ha dotado de conciencia (la capacidad de reconocer que existe). Todos los procesos que rigen la vida de un animal (instintos) los tenemos dentro de nosotros y nos hacen funcionar, pero al concientizar las sensaciones que nuestro cuerpo recibe del proceso de ellos, generamos emociones y sentimientos, los cuales tienen en un continuo conflicto al hombre. El crecimiento espiritual se basa no en negar esos instintos y sus emociones resultantes, sino en TRASCENDERLOS.  Vencernos a nosotros mismos significa cuestionarnos nuestras reacciones instintivas y reservarnos el derecho de respuesta, lo cual engrandece y fortifica nuestros espíritus y la capacidad de existir sin materia.
Del instinto de conservación surge la violencia y el miedo, del instinto de alimentación surge la gula, del instinto de defensa surge la agresión y el odio…. Pero no todos los sentimientos  y emociones resultantes son negativos: Del instinto de protección y la necesidad de conjunto surge el amor por los demás.  Así, del instinto de reproducción, surge el “enamoramiento” entre parejas.  Es por ello que no creo en la teoría de las Almas Gemelas, porque el enamoramiento surge de la cruza de un instinto natural de reproducción y la concientización del proceso en nuestro cuerpo.  Pero entonces, ¿qué es el amor?  Obviamente es la vibración más alta resultante de esta mezcla, en donde la importancia personal del sujeto pasa a segundo plano siendo más importante la existencia del otro o de los demás. Y esto, aunque puede resultar en una relación de pareja, cuando el verdadero amor aparece no es sólo hacia una persona, sino hacia todo ser vivo y toda materia que nos rodea….
Es por eso que este proceso de trascender las cosas naturales de nuestro cuerpo y su conflicto resultante, debe de darse desde un deseo sincero de nuestro corazón. Es por eso que hay monjes que tienen relaciones sexuales o juegan al billar. Y eso no significa que estén haciendo cosas “malas” sino que su voluntad de trascenderlas (como la inmensa mayoría de nosotros) es todavía débil., pero eso no los hace ni más ni menos que otros.