viernes, 24 de junio de 2011

Jesús y el Monje Zen


Caminaba Jesús rodeado de un grupo de gente muy numerosa, cuando advirtió que más adelante por el camino, expulsaban a patadas a un anciano harapiento. Al preguntar la causa de semejante comportamiento, preguntó cuál había sido el motivo.
Es que es un ateo, no cree en nuestro Dios – Le respondió un Hombre a Jesús.
Entonces, en que cree ese anciano? – Preguntó Jesús.
Es un anciano medio loco, – le respondió – El cree que el hombre debe superarse a si mismo, y bajo ese pretexto se la pasa de ermitaño orando en un idioma extraño y ayunando por periodos largos bajo una estricta disciplina.
Ayunando? – Preguntó Jesús. –Y qué más hace?
Es amoroso con los niños, respetuoso con los ancianos, y estricto con los adultos, – responde el hombre, - Nunca miente, nunca roba, nunca adultera, nunca fornica, evita todo tipo de violencia y jamás mataría ni a una mosca. De hecho por eso es vegetariano, porque no quiere dañar a ningún ser vivo. Siempre ayuda al desvalido aunque el se quede sin nada, y es por eso que anda harapiento. Nunca se cree más que nadie porque dice que todos te enseñan algo y dice que siempre está en constante aprendizaje.
Caramba! – Exclama Jesús- Se comporta como un verdadero Cristiano! Llámalo para conocerlo.
Lo siento Maestro – dice el hombre – Es un ateo y es indigno de tu presencia. Ya lo echamos lejos.
Mientras tanto el anciano, que era un Monje Budista Zen, sacudiéndose el polvo de sus harapos causados por el violento desalojo, se pregunta ¿quién será ese importante personaje?
Qué dices insenzato??? – Le reclama un hombre que lo escucha. – Acaso no sabes quién es El???  Es el Mesías!  El Hijo de Dios!! Es el Gran Maestro Jesucristo!!
Gran Maestro?? –Pregunta el Monje – Y qué es lo que predica?
El predica el amor, - responde el hombre -. Enseña que debes amar a tu prójimo como a ti mismo, incluso a tu enemigo, pues si te pegan debes poner la otra mejilla. Enseña a honrar a tus padres,  y a ser Humildes y Justos. Ayudar a los necesitados y enfermos, y nos invita a desprendernos de todas nuestras posesiones para seguirlo.
Caramba! – exclama el Monje Zen – Si predica todo eso entonces es un Verdadero Maestro! Llévame con Él para ponerme a su servicio.
Lo siento, ya no puedes acercarte, - le responde el hombre - , pues le hemos puesto una trampa y mañana lo crucificaremos!

lunes, 6 de junio de 2011

10 ERRORES ESPIRITUALES COMUNES



Generalmente sigo el blog de Rafa, y esta vez encontré este escrito que me pareció interesante y quiero compartirlo. No dejen de visitar la fuente. Saludos!


ALGUNAS CLAVES SOBRE EL EGO ESPIRITUAL
 
Cuando comenzamos a transitar el camino espiritual, buscamos la perfección en nuestras vidas. Tratamos de mejorar nuestro carácter, costumbres, ideas, alimentación, y hasta la vida social.
A veces, hacemos sacrificios con el fin de alcanzar una vida más plena y feliz; sin embargo, muchas veces no llegamos al estado de éxtasis o plenitud que anhelamos.
La decepción puede llevarnos a rechazar la disciplina que habíamos emprendido, o en el peor de los casos, puede desmoralizarnos a tal punto de pensar que “Dios se ha olvidado de nosotros”. Cualquiera sea la reacción, ésta sólo nos está señalando que hemos cometido un error. Y un error puede ser corregido.
El Universo funciona como una gran computadora: hay que saber presionar las teclas adecuadas para obtener lo que se desea. Cuando no lo estamos haciendo, la computadora se detiene, espera fría y silenciosamente la señal eléctrica correcta.

¿Cuáles son? Algunas escuelas han tergiversado estas enseñanzas, quizá sin ninguna mala intención, con lo que han llevado a muchas personas a cometer errores y a frustrarse en sus expectativas.
Algunos de los errores más comunes son los siguientes:


1.ENVOLVERSE EN UNA BURBUJA DE PROTECCIÓN, O EN UNA LUZ, O EN COLOR, O EN ÁNGELES, O EN CUALQUIER OTRA FORMA QUE PROTEJA DE LOS PELIGROS QUE EXISTEN AFUERA
Lo único que logra este tipo de ejercicio es fomentar la idea de que algo externo puede tener más poder que nosotros. Nuestra mente percibe que hay algo allí afuera que puede, por ejemplo, lastimarnos o hacernos daño. Pero, según las enseñanzas espirituales, TODO ES DIOS; por lo tanto, nada puede hacernos daño.
En realidad, debería practicarse algún tipo de ejercicio de reconocimiento de la seguridad personal. Este ejercicio podría decir: “Vaya donde vaya, estoy siempre a salvo, estoy rodeado de hermanos, vivo en el mundo que Dios ha creado y sólo veo amor en todas partes”. En síntesis, al elegir qué ejercicio mental o meditación hacer, se deberá buscar aquel que nos recuerde la naturaleza divina de la vida y no el peligro que percibe nuestro ego.
Muchas personas creen que repitiendo ciertas afirmaciones pueden transformar su situación personal, lo que encierra un error. No son los pensamientos lo que determinan nuestra realidad sino nuestras “creencias”. Solamente los pensamientos que hemos interiorizado y tomado como nuestra verdad son los que se manifiestan.
Dicho de otra manera, aquello que “sentimos” internamente que es así es lo que toma forma en el mundo externo.
La mente humana produce un promedio de 60,000 pensamientos diarios, la mayoría de los cuales son negativos. Las afirmaciones son necesarias para lograr implantar una creencia nueva en nuestra mente subconsciente y la repetición de estas afirmaciones es un procedimiento adecuado, pero hasta que no le agregamos la emoción o sensación que acompaña a esa idea, no la interiorizamos como una verdad dentro de nosotros.
La repetición de palabras carentes de emoción no es efectiva. Por lo tanto, si yo repito “Vaya donde vaya, estoy siempre a salvo” pero no me siento realmente seguro, de nada me servirá. Es necesario seleccionar ejercicios mentales, meditaciones o visualizaciones que fomenten las creencias de: paz, armonía y prosperidad.

2.ENVIAR LUZ A OTROS PARA QUE MEJOREN
Se puede enviar luz o energía a otras personas para que se curen de cierta enfermedad, para que mejoren su situación económica, su vida afectiva, y demás.
La mayoría de estos ejercicios se parecen más a una forma de manipulación que a una verdadera ayuda espiritual. Primero y principal: si se va a ayudar a otro, hay que asegurarse de que la persona lo pida y lo necesite. Si esto no se da, tenemos que trabajar con lo que estamos percibiendo, porque “el problema” es algo personal que nos atañe a nosotros mismos y no a la persona que está sufriendo.
La mayoría de los problemas son sólo momentos de prueba que está viviendo un individuo; son necesarios y muy útiles para el “despertar de su conciencia”. Nunca sabemos en realidad desde afuera cuán importante puede ser para cada persona la situación que está atravesando en determinado momento. Podemos percibir esa situación como algo terrible, doloroso, injusto o innecesario, pero cualquiera sea nuestra interpretació n nunca será correcta ni completa.
El enviar la luz a la persona podría acelerar o entorpecer su ritmo personal. Nuestra intervención es innecesaria y, la mayoría de las veces, no es más que un deseo egoísta de que la persona resuelva rápido su problema porque éste nos despierta angustia o dolor. Personalmente, recuerdo que una vez se acercó un amigo íntimo a decirme que estaba muy preocupado por mi situación. Yo le respondí que su preocupación no me ayudaba, que si realmente quería hacer algo bueno por mí, tenía que confiar en mí y saber que mi Guía Interior me revelaría en el momento adecuado lo que yo necesitaba hacer.
En lugar de enviar luz a otros cada vez que veas una situación difícil, comienza por enviarte luz a ti mismo para que tu Guía Interior te haga ver la Verdad que está operando en dicha situación.

3. CREER QUE VAMOS HACIA DIOS, QUE EVOLUCIONAMOS ESPIRITUALMENTE
No vamos hacia Dios, YA ESTAMOS EN DIOS. Todo lo que nos rodea forma parte del gran cuerpo universal de Dios. No evolucionamos espiritualmente. Nuestro Espíritu es Perfecto y Completo; no puede ni tiene que evolucionar.
En realidad, es un problema semántico, ya que la evolución espiritual no existe. Lo que queremos significar con eso es el despertar de nuestra Conciencia a esa perfección y cuanto más rápido lo hacemos, más plenos y felices vivimos.
Tal vez el error provenga de las enseñanzas religiosas que nos dicen que Dios está “en el cielo”, como si nosotros estuviéramos separados de Él. Nosotros y el “cielo” somos UNO, y debemos aprender a reconocerlo y a vivenciarlo; en eso consiste nuestra Evolución de Conciencia o Despertar Espiritual.

4.ANGUSTIARSE O PREOCUPARSE CUANDO HAY UN FAMILIAR ENFERMO O ATRAVESANDO ALGÚN TIPO DE CRISIS
En nuestra cultura está bien visto que uno se aflija o sufra a la par de sus seres queridos; sin embargo, eso sólo aumenta el pesar. Si interpretamos nuestro pesar desde otro nivel, esto significa que creemos más en el poder de la enfermedad o la crisis que en la solución.
Cuando te afliges por la enfermedad de un ser querido, agravas esa enfermedad, le das más fuerza y poder. La solución es hacer un esfuerzo personal y reconocer que, más allá de nuestro entendimiento, hay una Inteligencia Superior que está actuando y que tiene el poder de restaurar completamente a nuestro ser querido, si así lo desea dicha persona.
Lo mismo ocurre con cualquier tipo de problema o crisis. Si nos afligimos, es porque nuestro ego ha aceptado que hay una fuerza más potente que el Poder Divino.

5.CREER QUE UNO HA SIDO “ELEGIDO” POR DIOS
Muchas personas que estudian en escuelas esotéricas se sienten especiales y evolucionadas. Sienten que Dios los ha conducido al lugar adecuado para su crecimiento y evolución; que la información que va a recibir es muy importante y no puede divulgarse a personas que no están tan evolucionadas, porque no tienen la capacidad para entenderla o para darle un buen uso.
Esta presunción se convierte en una forma de arrogancia, nada espiritual, que nos hace pensar que somos privilegiados, especiales, elegidos, y que los demás están descarriados o perdidos en la vida.
Esta forma de arrogancia también se ve en las religiones que se sienten propietarias de Dios. Si uno no sigue su culto, está perdido. En el Universo existe un solo Dios y es el mismo para Todos. Los humanos inventan diferentes maneras de rendirle culto, crean dogmas y doctrinas, pero, en esencia, todos adoramos al mismo Dios.
Todos somos iguales ante los ojos de Dios. Para Él, nadie está más adelante ni más atrás. Nadie vale más ni menos. Cualquier interpretació n y clasificación como ser especial corresponde al terreno del ego humano y no al terreno de lo divino.

6. SACRIFICARSE POR OTROS
No hay nada más inútil e insatisfactorio que sacrificarse por los demás. Las tareas que se hagan por los demás deberán hacerse con amor o, de lo contrario, evitarse. Todo lo que se hace con amor es placentero; por lo tanto, no pesa ni molesta. Por el contrario, todo lo que se hace con sacrificio genera presión interna, rencor, enojo, molestia y, a veces, hasta odio.
El sacrificio por los demás está aprobado socialmente y es muy bien visto. Uno puede sacrificarse, por ejemplo, por los hijos, por los padres, por la pareja, por la profesión, por los niños desamparados, por alguien enfermo, por la institución religiosa a la que pertenece, por la empresa que da trabajo. La lista podría ser interminable y no es más que un muestrario de la acción equivocada de nuestro ego.
El sacrificio va muy de la mano con la manipulación. Por ejemplo, una madre que ha dejado su vida de lado por los hijos, tarde o temprano, usará su postura como válida para exigir algo de ellos; el novio o novia que cambia su rutina y deja de hacer ciertas actividades por el otro tratará después de exigir lo mismo.
La próxima vez que vayas a sacrificarte por alguien, pregúntate primero si ese alguien te lo pidió. La actitud de mártir no lleva hacia Dios como muchos creen, sólo el camino del amor. Haz las cosas con amor o no las hagas.

7. DEPENDER DE AMULETOS, ESTAMPAS RELIGIOSAS, CRISTALES, VELAS, IMÁGENES, O CUALQUIER OTRO TIPO DE ELEMENTO
Es cierto que los materiales tienen su propia energía y que el contacto con ellos (en especial, con ciertos cristales cuarzos) produce cambios en nuestra vibración personal y que pueden ayudarnos en el proceso curativo. También es cierto que algunas figuras, imágenes y colores producen reacciones psicológicas que nos estimulan; a veces para bien, otras para mal.
Las estampas religiosas y otros objetos, tales como cadenas con cruces, estrellas de David y demás nos recuerdan nuestras posturas espirituales. El problema es que la mayoría de estos elementos se convierten en amuletos y les damos más poder del que en realidad tienen.
Hay personas que se sienten indefensas sin su cruz, la estampita de su santo protector, su cristal preferido o cualquier otro amuleto de su preferencia. El amuleto pasa a ser Dios. Vivir pendiente de un objeto es limitar la Presencia Divina a ese objeto. Dios es Omnipresente: está aquí, allá y en todas partes.
Lo peor sucede cuando una persona extravía su amuleto o éste se le rompe. La mayoría de las veces esto se interpreta como un presagio de que algo malo va a suceder. Esta idea es producto de creer que la persona se encuentra sin su protección y que, en consecuencia, las energías negativas pueden afectarla.
Vivimos en un Universo Mental. “Todo lo que Creemos se hace Realidad“. ¿Por qué no creer entonces que el mejor amuleto con el que cuento es mi Naturaleza Divina? Nadie ni nada puede despojarnos de lo que somos realmente.

8.CREER QUE UNO PUEDE GUIAR A OTROS O QUE PUEDE SER GUIADO
Sentir que gracias a uno otras personas se iluminan o, al revés, que la presencia de otros nos devuelve la luz es pura ilusión del ego. La verdadera Guía es Interna, es tu Intuición, la Voz de tu Espíritu. Muchas veces esa voz coincidirá con lo que escuchas de afuera y pensarás que alguien te está guiando. Pero, apenas aceptes a alguien como tu ídolo, comenzarás a fabricar tu propia decepción. Ocurre lo mismo si alguien te ha entronizado y te ha tomado como líder; en algún momento los problemas de tu vida personal lo decepcionarán.
Todos aprendemos y enseñamos al mismo tiempo. Por tal motivo, es conveniente mantener una actitud receptiva hacia las señales que recibimos de nuestro entorno y ver qué resonancia producen en nuestro interior.
No eres el salvador ni la guía de nadie. Ninguna vida depende de tus conocimientos ni de tus esfuerzos. Esto es cierto también al revés. Nadie te rescatará ni te salvará, excepto tú mismo.
El mejor Guía con que contamos está dentro de Nosotros. Nos habla con voz suave y paciente, sin obligarnos a nada; nos indica siempre el camino más corto y más feliz, nos da la idea más adecuada y la respuesta que racionalmente no podemos encontrar.
Por eso, es conveniente practicar meditación y ejercicios de relajación para poder escuchar esa voz. Si vives de prisa, tenso, angustiado y con un ritmo acelerado, seguramente no oirás la “voz de tu intuición” y buscarás guías externas.
Hay personas que son muy positivas y estimulantes, y podrán ayudarte en un principio.
Evita idolatrarlas y evita también ser idolatrado. Recuerda siempre que la “Guía más válida y acertada está siempre dentro de ti.

9.CREER QUE LOS MAESTROS ESPIRITUALES SON AQUELLOS QUE NOS PROVEEN DE LA INFORMACIÓN TEÓRICA
Tendemos a caer muy fácilmente en la creencia de que las personas que nos enseñan son adelantadas y que ya han superado muchas pruebas en su vida. En algunos casos, esto es totalmente cierto; en otros, no. El hecho de que una persona transmita una determinada información no la coloca en un grado superior.
Debes recordar que cualquier forma de idealización o selectividad corresponde al terreno del ego.
Los verdaderos maestros espirituales son aquellos que nos ponen a prueba y vienen “disfrazados” de hijos, padres, jefes, amigos, enemigos, animales, plantas y demás.
Son aquellos que nos traen problemas. Ellos son los que realmente nos enseñan las lecciones que tenemos que aprender porque nos ponen a prueba.
Todas las religiones del mundo enseñan que Dios es Amor, que vivir con Dios significa expresar Amor a los demás. Algunas personas asisten a templos, iglesias, o escuelas esotéricas, donde reciben esta información, pero luego van a sus casas y se pelean con sus familiares, critican a sus vecinos, odian a sus jefes, a los políticos, a los animales, a individuos de otras razas o culturas. Ellos todavía no han aprendido la lección y la vida los llevará a enfrentarse una y otra vez con la misma situación o persona… hasta que aprendan a mostrar amor.
Haciendo una comparación con la enseñanza tradicional, los líderes espirituales o religiosos son los “libros” que nos dan la información; las personas que nos traen problemas son los maestros que “nos toman el examen” para ver si pasamos la prueba o no.
Existe una Ley en el Universo: Todo lo que nos molesta, complica, enreda, o todo lo que odiamos, se nos “pega”. Esto ocurre hasta que aprendemos a amar la situación.
Entonces, ese problema o esa persona se convierten en el maestro espiritual de ese momento.

10. CREER QUE UNO NO PUEDE ENFADARSE, TEMER, O SENTIR CUALQUIER OTRA EMOCIÓN NEGATIVA PR ESTAR EN EL CAMINO ESPIRITUAL
Esta creencia nos lleva a una gran represión de la ira y de los enojos, que hacen su reaparición más tarde bajo la forma de rencor, crítica o rechazo.
Mientras estamos en el plano terrenal, vivimos las sensaciones y las emociones de este plano.
Algunas de ellas son muy placenteras, otras no.
El tener un conocimiento intelectual acerca de la acción destructiva de ciertas emociones no las hace desaparecer. Uno puede saber lo malo que es el enojo y, sin embargo, no puede evitar enojarse.
En realidad, uno sí puede evitar enojarse, o asustarse o angustiarse, pero eso exige un entrenamiento. Durante dicho entrenamiento, hay momentos en que podemos dominar la rabia y la ansiedad, y otros en los que nada puede calmarnos. Una vez que aparece el enojo, lo mejor es descargarlo de la manera más positiva posible. Es mucho peor reprimirse e intentar decir: “Todo está bien en mi mundo”, cuando uno internamente está sintiendo el deseo primitivo de querer atacar a alguien.
La mayoría de las personas que transitan el terreno espiritual son muy exigentes consigo mismas y pretenden erradicar completamente de sus vidas este tipo de reacciones. Esto no resulta desacertado pero se logra a través de un proceso. Sé amable contigo mismo y, de vez en cuando, date el permiso necesario para maldecir, golpear un almohadón, gritar, llorar y expresar, como mejor te resulte, todas las emociones negativas que te toca vivir.
La mayoría de los errores aquí enunciados están generados por la actitud crítica de nuestro propio ego. El ego no puede desaparecer porque necesitamos de él para actuar en este plano. La “solución” es ponerlo alineado con nuestro Espíritu.
Amablemente, le podemos decir al ego que: “A partir de ahora, deberá seguir las indicaciones de un nuevo Maestro amoroso, amable, paciente y permanente, que nunca juzga y que sabe que siempre estamos haciendo lo mejor que podemos”. Si seguimos las indicaciones de nuestro Maestro Interior, nunca podemos fallar.

Fuente:
http://www.rafapal.com/


jueves, 7 de abril de 2011

El famoso Gato de Schrödinger



Hace tiempo descubrí el famoso experimento mental del gato, pero curiosamente lo encontré bajo el contexto de que era una prueba irrefutable de las maravillas que la física moderna estaba descubriendo: la apertura de la ciencia a los misterios  casi mágicos de nuestra realidad.
Quizá lo entendí mal, o quizá los medios se dejan llevar por el sensacionalismo, (o todo lo contrario), pero después de investigar descubrí que tal experimento no es una prueba de la “magia” que se esconde detrás de la mecánica cuántica ni mucho menos. Simplemente es un planteamiento de un detractor de la teoría cuántica, para ilustrar lo absurdo o lo inútil que es tratar de compaginar el mundo subatómico con el universo macroscópico siguiendo de forma literal la “Interpretación de Copenhague”.
La traducción del artículo de Schrödinger de 1935 en la revista alemana Die Naturwissenschaften (Las Ciencias Naturales), donde hace mención al famoso experimento sería asi:
“…Pueden incluso plantearse casos bastante absurdos. Un gato está encerrado en una cámara de acero, junto con el siguiente aparato (que debe ser protegido frente a una posible injerencia por parte del gato): en un contador Geiger hay una minúscula cantidad de una sustancia radioactiva, tan pequeña que tal vez, en el transcurso de una hora, uno de los átomos se desintegre, pero también, con igual probabilidad, ninguno lo haga; si sucede, el tubo del contador Geiger se descarga y, a través de un relé, libera un martillo que rompe un pequeño frasco de acido cianhídrico. Si se deja este sistema aislado durante una hora, podríamos decir entonces que el gato seguirá vivo si ningún átomo se ha desintegrado. La función de onda de este sistema expresaría esto incluyendo el gato vivo y el gato muerto  mezclados o esparcidos a partes iguales…”

Debido a que no soy un físico experto, pido de favor si algún académico lee estas humildes líneas, escriba las correcciones pertinentes.
Haciendo un poco de historia, cuando los científicos estaban estudiando las partículas subatómicas, descubrieron que la materia llegaba a un punto que se hacía “borrosa”. Era imposible conocer con exactitud las características de éstas partículas en su estado natural. Para acercarse al problema surgieron dos puntos de vista:
Los “Realistas” o Relativistas (liderados por Einstein) decían que no teníamos los conocimientos ni la tecnología para medir esos factores nebulosos o borrosos, y que con el tiempo podría ser posible cuantificar y despejar la parte de la materia que se ve borrosa y quedaría todo claramente exacto y explicado tal y como la Teoría de la Relatividad mide los fenómenos macroscópicos.
Por otro lado, la “Interpretación de Copenhague”, (liderada por Heisenberg bajo la escuela de Bohr), decía que según sus cálculos y experimentos es imposible ir más allá de la cualidad borrosa de la materia, por lo tanto, esa parte borrosa es la materia en si, y que ya no había más por descubrir. Pero, ¿de qué manera se podía estudiar, medir y experimentar con esa materia borrosa? Los Físicos Cuánticos desarrollaron modelos matemáticos con base en las leyes probabilísticas de manera que esa materia borrosa se traducía en un modelo matemático (Estado Cuántico u onda de probabilidades) el cual se podía experimentar, estudiar y medir. Esto constituye la Teoría Cuántica.
Para ilustrar lo anterior, imaginemos a un electrón como una pelotita dando vueltas alrededor del núcleo de un átomo. El problema es que gira tan rápido que no se ve una pelotita dando vueltas, sino que debido a su velocidad solo se ve una “nube” alrededor del núcleo. Los Relativistas dirían que solo vemos la nube porque no tenemos la capacidad de ver a la pelotita dando vueltas, pero que con el tiempo desarrollaremos los medios para hacerlo. Los cuánticos por su parte, dirían que es imposible encontrar los medios para “ver” a la pelotita dando vueltas al núcleo, por lo tanto la nube completa es la pelotita y para estudiar sus características y comportamiento la nube se traduce a un modelo matemático.
Schrödinger, partidario del grupo de Einstein, propone el experimento del gato para ilustrar las diferencias entre estos puntos de vista:
Desde el punto de vista de los relativistas, el gato estará vivo o muerto independientemente del observador. Si se desintegra el átomo y se activa el dispositivo del veneno, el gato muere, y si ocurre lo contrario, el gato vive, y cuando se abre la caja simplemente se observará lo que sucedió. Pero mientras no se le mira, el gato no está en ningún estado “mágico” vivo-muerto.  Simplemente vivirá o morirá dependiendo de lo que le pase al átomo y al abrir la caja  se descubrirá que pasó.
Pero desde el punto de vista de los Cuánticos, al tener 50% de probabilidad que el gato esté vivo y 50% muerto, y no lo vemos porque la caja está cerrada, el gato se vuelve borroso (un estado vivo-muerto). Sólo cuando se abre la caja, el gato se colapsa en una u otra posibilidad. Y es ahí donde se ha dejado llevar la imaginación de todos, pues para los cuánticos, mientras no se mire, el gato estará en un estado donde se cumplen ambas características vivo-muerto al mismo tiempo. ¿Cómo será ese estado mágico del gato borroso? ¿Qué siente el gato? ¿Qué pasa si en vez de gato metemos a una persona? ¿Qué sentirá? ¿Qué verá? ¿Sucederán ambas cosas en Universos Paralelos en los que en uno vive y en otro muere? ¿La información del gato se filtra a través de la caja al entorno gracias a la Decoherencia???
Como vemos con éstas preguntas, nos hemos olvidado que el estado aparentemente “mágico” del gato vivo-muerto al mismo tiempo, es sólo una interpretación matemática, mas no es un estado “real” del gato. Un simple intercambio de puntos de vista, que ha dado a las más grandes y peregrinas interpretaciones.
Sin embargo, hay datos curiosos que nos hacen ver que la realidad es más extraña que la ficción:  Los “Realistas” parecen lógicos, pues explican las cosas tal y como las vemos, y si le sumamos que eran liderados por Einstein, que mejor garantía de que están en lo cierto. Los de la Interpretación de Copenhague parecen soñadores que creen en la magia y cosas extrañas, como que una partícula puede estar en dos lugares al mismo tiempo, universos paralelos y cosas extraordinarias. Sin embargo éstos últimos, contrario a lo que se podría pensar, vienen de una de las escuelas o sistemas de pensamiento más cerrados de la ciencia: Niels Bohr, decía que “… únicamente lo que se puede medir es ciencia, y lo que no se puede medir son solo fantasías y no tienen caso hablar de ellas”. Bajo este precepto está basado la Interpretación de Copenhague, puesto que  Heisenberg únicamente mediante mediciones concretas descubrió su famoso Principio de Incertidumbre.
Y para más curioso, gracias a los modelos matemáticos y leyes probabilísticas de la Física Cuántica, los científicos están encontrando que la Interpretación de Copenhague tiene razón en un sinfín de investigaciones, comprobaciones y experimentos, teniendo muchos de ellos ya una aplicación real en aparatos y dispositivos tecnológicos. Entonces… ¿quién tiene la verdad, los “soñadores” o los “realistas”?
Muchos dicen que es muy temprano para decir cuál de los dos puntos de vista gana, incluso cada año nacen nuevas teorías que tratan de explicar el extraño, elusivo y borroso mundo de las partículas sub atómicas. Como suele hacer el tiempo, quizá dentro de mucho descubramos que ninguna de las dos era cierta, o que las dos lo eran o que ninguna aplicaba para descifrar el misterio, sino más bien todo lo contrario, pero no podemos negar que el viaje para descubrirlo será fascinante!



lunes, 21 de marzo de 2011

Chistes de físicos



¿Porqué los físicos cuánticos no pueden hacer el amor? Porque cuando encuentran el momento, no encuentran la posición.

¿Qué ruido hacen dos electrones cuando chocan?
¡PLANCK!
¿Qué ruido hace un electrón cuando eructa? BOHR!!

¿Qué es un oso polar?
Es un oso rectangular después de un cambio de coordenadas!

Profesor: a ver, dígame usted una forma de comprobar el Efecto Doppler usando la luz en vez del sonido.
Alumno: mmm… de noche, las luces de los coches se ven blancas cuando vienen y rojas cuando se van.

Jesús a sus discípulos: "En verdad os digo: y= x²+3x+4 !!!!"
 Los discípulos empiezan a hablar entre sí hasta que Pedro se dirige a Jesús y muy apesadumbrado le dice:
-Maestro no entendemos....
-Tranquilos, es una parábola!!!!

-Oye y tu por que estudias fisica?
-Por que el físico es lo importante.

¿Quién es la mujer con el mejor físico del mundo???
La esposa de Einstein

Un estudiante de física de EEUU reconoce a Einstein en un tren. Se acerca y le pregunta "Sr Einstein, disculpe... sabe si Nueva York parará cerca de este tren?

¿Cuántos físicos teóricos hacen falta para cambiar una bombilla?
DOS. Uno para sujetar la bombilla y otro para rotar el universo.

¿que le dice un imán a otro para ligar?
Por detrás me pareciste repulsiva, pero ahora que te veo de frente... siento atracción.

Un granjero tiene problemas porque sus gallinas no ponen huevos, y llama a un físico para que le ayude. Después de un rato, el físico le dice: Ya tengo la solución, pero solo funciona con gallinas esféricas en el vacío.

Un cantinero descubre que un físico cuántico llega todos los días a su bar, pide dos bebidas y se sienta el solo en una mesa con dos bancos. Al preguntarle porqué hace eso, el físico le responde: La física cuántica nos dice que existe la probabilidad de que este banco se convierta en una bella mujer que se enamore de mi. El cantinero le dice: Pero hombre! Si hay tantas mujeres bellas por ahí, porqué no conquistas una? Y el físico le contesta: ¿Pero que probabilidad hay de ello?

Llega un neutrón a un bar y pide una bebida, y el cantinero le dice: Para ti sin carga…

¿Porque la gallina cruzó la cinta de Moebius? Para pasar al mismo lado.

Para más como estos, favor de ver la serie de TV The Big Bang Theory...






martes, 1 de marzo de 2011

Adivinadores de la suerte: Fraude o realidad?



Adivinadores de la suerte: Fraude o realidad?

Recuerdo que de niño, me gustaba que mi abuelita sacara su vieja baraja de cartas españolas y me leyera la suerte. Era muy divertido desde el ritual en que se le solicita a las cartas la lectura del futuro, hasta el ceremonial acomodo en la mesa de las mismas develando sus secretos envuelto en un aire místico y misterioso.
La lectura del futuro y la adivinación de la suerte por medio de métodos arcanos y místicos siempre ha sido objeto de controversia. Los detractores afirman que son fraudes muy elaborados de personas que tienen la habilidad de envolver al consultante en técnicas ingeniosas para sacarle información y al mismo tiempo hacerle creer que todo es verdad a cambio de dinero. Las personas que creen y consultan dichos adivinadores usualmente se les tacha de almas inocentes que se dejan envolver por timadores. Yo en lo personal pensaba de la misma forma, hasta que tuve una interesante experiencia que me hizo reflexionar sobre el asunto.
Por azares del destino, acompañé a una persona a una lectura que realizaba una adivinadora ampliamente recomendada por sus acertadas predicciones. Cuando mi acompañante terminó su lectura en privado y nos disponíamos a partir, la adivinadora me ofreció una lectura. Al principio dudé pero (lo confieso) me venció la curiosidad y accedí lleno de escepticismo al mismo tiempo. Con tan solo decirle mi nombre y mi fecha de nacimiento como única información, me hizo interesantes predicciones, de las cuales 4 me llamaron especialmente la atención: Me dijo que en el año que entonces comenzaba, ella “veía dinero venir hacia mi”. También predijo que conocería a una mujer de tez blanca con la cual iniciaría una relación, pero que no duraría a causa de una mujer morena, con la cual yo sería feliz y formaría una relación sana y duradera. También predijo que compraría una casa nueva y que viajaría al extranjero. Demasiadas buenas noticias!, pensé para mis adentros, y continué con mi vida sin más sobresaltos. Un par de meses después, en el cine me encontré con un Ingeniero que hacía varios años que no veía, y me ofreció participar en un proyecto. Accedí trabajar con él y al terminal dicho proyecto, mis ganancias fueron generosas, mucho más del dinero que yo solía ganar de forma habitual. “Interesante” me dije recordando la profecía. Al mismo tiempo, al comprar un seguro para mi auto, la vendedora resultó ser una encantadora chica de tez blanca, quien ampliamente manifestó su interés en mi.  Después de frecuentar su oficina buscando mil pretextos para verla e iniciar una relación que a todas luces se anunciaba, me enamoré de una chica de tez más morena que la anterior, abandonando a la vendedora de seguros e iniciando una relación que hasta hoy me llena y me hace muy feliz. “Más que interesante” me dije recordando la profecía. Pero cuando definitivamente supe que algo pasaba, fue cuando se cumplió otra profecía más: Mi hermano fue asignado en su trabajo a la ciudad de Paris, Francia. Una vez allí, el me invitó a pasar unos días con él.
Definitivamente esta serie de “coincidencias” me puso en guardia. No podía evitarlo. Lo estuve analizando por días y solo había una conclusión (descabellada por cierto) para explicar dicho fenómeno: La adivinadora realmente “vió” el futuro. No había duda. ¿De qué otra manera pudo saber lo que pasaría cuando en la entrevista  la única información que le di fue mi nombre y la fecha de mi nacimiento? Muchos afirmarán que me sugestioné de las predicciones y que yo mismo provoqué los sucesos. Pero, ¿Cómo iba yo a saber que ese día en el cine iba a estar el mencionado Ingeniero? ¿Cómo iba yo a saber que comprando un seguro la chica iba a ser encantadora (de tez blanca) y que mostrara interés en mi? ¿Cómo podría saber que iba a conocer en el trabajo a la chica morena con quien tengo una hermosa relación? ¿Todo eso fue provocado por mi? Y aún más: cuando la adivinadora predijo el viaje al extranjero, mi hermano estaba muy estable en su trabajo. Fue meses después que tuvo que cambiarlo y fue en la nueva empresa cuando lo mandan a Paris y meses después me hace la invitación….  Definitivamente no hay manera de que la adivinadora “supiera” con tan escasa información, de todas las personas y sucesos que darían lugar a sus predicciones. Así que una de dos: o fueron meras coincidencias (muy aparatosas por cierto), o realmente la adivinadora “vió” el futuro.  Muy interesante.
Si escogemos la posibilidad de que fueron meras coincidencias, sonreiremos a nuestros adentros por lo engañosamente fantástico que puede ser la realidad, y continuaremos con nuestras vidas.
Pero si escogemos la posibilidad de que realmente la adivinadora “vió” el futuro, podemos explorar situaciones interesantes:

El álbum familiar de un desconocido.

Si partimos de la idea de que el adivinador “ve” el futuro. ¿Qué es lo que ve? ¿De qué manera lo ve? ¿Ve tan solo una escena o también las sensaciones o sentimientos? ¿Ve energías? ¿De qué manera interpreta lo que ve? La profecía fallida que me dio la adivinadora quizá nos de una pista: Ella predijo que compraría una casa nueva, lo cual nunca sucedió. Sin embargo, si sucedió un hecho importante durante ese año de predicciones cumplidas: mi familia y yo remodelamos la casa en la que vivimos: cambiamos la vieja alfombra por un piso de madera, y cambiamos el aburrido color blanco de los muros por pintura de vivos colores “estilo mexicano”. Fue un cambio radical y le dio un ambiente completamente diferente al que estábamos acostumbrados después de 10 años. Los que han cambiado el piso de su casa viviendo al mismo tiempo en ella saben que es una locura: consiste en empacar y preparar todo para una mudanza, pero ésta es  efectuada en el mismo lugar. Cuando terminamos el arduo trabajo de restauración, la casa parecía completamente nueva. ¿Es posible entonces que la adivinadora haya visto la escena de las cajas y los muebles en cuartos vacíos y recién pintados, interpretándolo como  si hubiéramos comprado una casa nueva? ¿Se confundió pensando que la casa era nueva y no una remodelación y así pasó el mensaje?  Imaginemos que encontramos en una venta de garaje un álbum fotográfico de alguien que no conocemos. Si vemos las imágenes de eventos que son desconocidos para nosotros, interpretaremos las escenas que vemos quizá de una forma muy errónea a la realidad. Si vemos una pareja feliz en el mar, quizá sean unos amigos en un viaje de fin de cursos, unos novios en su luna de miel, o unos hermanos de vacaciones. Si los adivinadores “ven” escenas de gente desconocida para ellos, el mensaje dependerá de cómo interprete el adivinador la escena que ve. Si ve a una persona llorando por el fallecimiento de alguien, podría profetizar el fin de un familiar, cuando en realidad era una obra de teatro o fue el perro de la familia quien murió. Es por eso que no podemos tomar al pie de la letra lo que el adivinador nos predice, ya que está sujeto a la forma en que “ve” el suceso y a su interpretación del mensaje.

Cuidado con el florero.

“Cuidado con el florero”, le dice el Oráculo a Neo en la película Matrix.
“¿Cuál florero?” pregunta Neo, y al voltearse, tira al suelo un florero que había en la mesa haciéndose añicos.
“Ese florero”- dice el Oráculo, y afirma: -“no te preocupes por el florero, uno de mis alumnos lo reparará. Lo que te hará romperte la cabeza después es: ¿el florero se hubiera caído si yo no hubiera dicho nada?”
Mucha gente que cree en los adivinadores, piensa que las predicciones hechas por los mismos son inevitables, que son hechos que no se pueden cambiar, y se obsesionan con ellas. Muchos llegan a obsesionarse tanto que cometen locuras, razón por la cual no es recomendable consultarlos si se está en una situación emocional difícil. Pero la pregunta es: ¿realmente lo que ellos dicen es inevitable?
Si tomamos el ejemplo de la predicción “veo dinero que viene hacia ti este año” y después me encuentro con el Ingeniero que me ofrece un excelente trabajo. La pregunta sería: ¿La adivinadora provocó dicho encuentro al decir que venía dinero hacia mi? ¿Al decir su predicción era inevitable el encuentro con el empleador y realizar el trabajo que me generó la ganancia extraordinaria? ¿Quedé irremediablemente ligado a ese suceso en el momento en que ella hizo la predicción y nada pudo evitarlo? Quizá podría tener sentido: ella lo vió y sucedió, entonces cuando los adivinadores predicen algo, esto sucede. Es inevitable. El florero cae porque la adivinadora vió el futuro. Pero…. ¿y si yo me hubiera negado a trabajar con el Ingeniero?

El poder de elegir.

El hecho de averiguar si es posible no cumplir una predicción de forma consciente, y saber si las predicciones hechas por un adivinador son absolutamente inevitables o no, dependería de tomar conciencia de que una predicción está a punto de suceder, y TOMAR LA DECISIÓN CONTRARIA.  En el caso del Ingeniero es imposible, ya que accedí a trabajar con él y al final me pagó una buena cantidad que cumplió la profecía.
Sin embargo, en la cuarta y última profecía si pude hacerlo: La adivinadora me dijo “veo viajes al extranjero”, y muchos meses después mi hermano es trasladado en su trabajo a Paris y me hace la invitación a acompañarlo. Debo confesar que la decisión no fue en su momento consciente: tenía la posibilidad de comprarme un auto nuevo o de viajar a Paris con mi hermano. Por cuestión de gustos (quizá la mayoría hubiera escogido el viaje), al fin como soy amante de los autos decidí estrenar y decliné la oferta del viaje a Paris, quedando la profecía inconclusa. ¿Es posible entonces que las profecías no son inevitables y absolutas? ¿Es entonces que al final de cuentas cada uno de nosotros tenemos el control y TENEMOS LA POSIBLIDAD DE ELEGIR Y DE TOMAR DECISIONES? ¿Es entonces posible cambiar el futuro de esta manera?  Si entonces tenemos la opción de elegir lo que queremos, entonces ¿Qué ven los adivinadores? ¿Sólo ven posibilidades?
“Difícil de ver el futuro es, en constante cambió está” dice Yoda, el Maestro Jedi de la Guerra de las Galaxias. Eso significa entonces que el futuro tiene millones de posibilidades que responden a las causas que nosotros hacemos en nuestro presente, y los adivinadores quizá  ven los sucesos que tienen “más posibilidades” de hacerse realidad debido a las causas que nuestra vida lleva en determinado momento, pero al ser sólo “posibilidades”, entonces no son inevitables y absolutas, sino que al final de cuentas debemos tomar una decisión para que suceda una cosa u otra, es decir, finalmente TENEMOS EL CONTROL de cambiar nuestro destino. Si nos obsesionamos con una predicción, quizá inconscientemente continuamos contribuyendo con las causas que finalmente provocarán que la profecía se cumpla, pero si somos conscientes, podremos modificar las causas para obtener un efecto diferente.

Viaje a Paris a través de un mundo paralelo.

Tiempo después, al escuchar a los físicos cuánticos hablar de infinitas posibilidades y que el observador contribuye a que la realidad “se colapse” en una de ellas, recordé mis reflexiones acerca de las predicciones.
La materia a nivel cuántico se comporta de forma “borrosa”, es decir, es imposible deducir si una partícula está aquí, o allá. Incluso la materia, antes pensada como una partícula sólida, ahora sabemos que se comporta también como una onda de probabilidades. En la física cuántica sólo podemos hablar de “posibilidades” (ya sean infinitas o finitas según el sistema). Cuando el observador se “acerca” a una de ellas, la onda de probabilidad “se colapsa” en una sola opción. Sin embargo, cuando la materia se comporta como una onda de probabilidades puede deducirse que todas las posibilidades están sucediendo al mismo tiempo. Cuando los físicos comienzan a batallar con estos nuevos conceptos, surge una idea antes descabellada: “Los Universos Paralelos”. Si una partícula tiene infinitas posibilidades de estar en un lugar u otro, y cada una de esas posibilidades “existe” al mismo tiempo, pero el observador sólo tiene la posibilidad de ver una de ellas, ¿en dónde suceden las otras? ¿Al colapsarse una sola opción las demás desaparecen?
Los físicos han empezado a imaginar que cada opción o cada posibilidad tiene un estado de existencia “diferente” pero que existen al mismo tiempo y en el mismo lugar. Esto llevado a los objetos macroscópicos como nosotros, significaría que las millones de posibilidades infinitas “suceden” al mismo tiempo y en el mismo lugar en diferentes planos de existencia. En base a esto, la ciencia ficción imagina que cada vez que existe un momento en nuestra vida en los que hay que decidir por una u otra opción, cada opción se colapsa o toma forma al mismo tiempo en diferentes planos de existencia conformando universos paralelos. Es decir, si yo voy a un restaurante y debo decidir por comer pescado o pollo, en ese momento se generan dos universos paralelos, en donde las dos posibilidades se manifiestan al mismo tiempo, pero en diferentes planos de existencia: Ahora existirán dos “yo”: en un Universo como pescado, y en otro como pollo. Y cada Universo seguirá existiendo de forma independiente, pero en el mismo espacio-tiempo. Eso significaría que en el momento en que debo decidir si voy a Paris o compro un auto, se generan dos existencias paralelas: en una compro un auto y en otra voy a Paris.
¿Qué es lo que vió entonces la adivinadora? ¿Vió el Universo paralelo o sólo la posibilidad? ¿Si ve una escena entonces es inevitable que suceda, pero si yo decido lo contrario “abro” un universo paralelo alternativo a la predicción? Si esto es así, ¿Al abrir un Universo paralelo soy yo el que estoy escribiendo esto o soy una posibilidad alterna? ¿Cuál es mi yo original y donde queda? ¿Dónde queda la “conciencia original”?  
Como siempre digo en este blog, creo que aunque seamos escépticos, siempre es más enriquecedor e interesante explorar diferentes posibilidades, que simplemente afirmar “Los adivinadores no existen y sólo son fraudes” y seguir con nuestro camino….